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01 — Obra

El futuro de la humanidad no está en el guerrero sino en el libro

Creo que el arte es impotente, que es un intento inútil por arreglar el mundo. Inútil porque no tiene poder, porque se trata en definitiva de una lucha poética, pero es lo que como artista puedo hacer y aspirar así, poéticamente, a acercarme un poco más a la idea de reparar el mundo más allá de mi propia finitud.

— Myriam Jawerbaum

Memoria conceptual

En mi obra reflexiono acerca de la alteridad. En mi andar por la ciudad, y cuando salgo a correr, suelo encontrar ventanillas de auto que quedan en la vía pública, como testigos de un acto vandálico.

En la serie El futuro de la humanidad no está en el guerrero sino en el libro, creo libros utilizando ventanas de automóviles rotas, testigos de actos de vandalismo, y papel hecho a mano. Combino estos dos materiales que encarnan tanto la destrucción como la renovación, sugiriendo que reconstruir una comunidad junto al otro requiere educación y cuidado.

Las ventanas rotas simbolizan la violencia, mientras que el lento proceso de hacer mi propio papel —plantar las plantas que utilizo, obtener la fibra de ellas y luego preparar la pulpa— simboliza el proceso más pausado de la reparación. Reconstruir requiere creatividad y responsabilidad.

Técnica

Ventanillas de automóviles testigos de hechos vandálicos recogidas de la vía pública, resina y papel hecho a mano de fibras vegetales.

Premio

Gran Premio Adquisición, 105° Salón Nacional de Artes Visuales, categoría Textil, 2016.

El futuro de la humanidad
Ventanilla de automóvil vandalizada

Ventanillas recogidas de la vía pública

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