Colectivo artístico · desde 2004
Myriam Jawerbaum · Valeria Budasoff
Arte como experiencia colectiva, corporal y social.
Sobre el colectivo
El Colectivo Catarsis se conforma en 2004 a partir de una experiencia de trabajo conjunto surgida de manera espontánea, en respuesta a una convocatoria que interpelaba directamente a ambas artistas. Su primera obra, ceronuevecincuentaytres, se realiza incluso antes de asumirse formalmente como colectivo, marcando desde el inicio una práctica basada en la colaboración, el cruce disciplinar y la investigación situada.
Valeria Budasoff proviene de la escultura y la talla en mármol, con formación en diseño industrial. Myriam Jawerbaum es artista textil, con formación en arquitectura y un trabajo sostenido con materiales textiles y papel hecho a mano.
Catarsis concibe el arte como una experiencia colectiva, corporal y social. La noción de catarsis es entendida como un proceso que se activa hacia afuera, capaz de generar una transformación sensible tanto en quienes producen la obra como en quienes la experimentan.
3.1 — Colectivo Catarsis
Memoria descriptiva
"FRAZADAS" es un proyecto artístico/social pensado como una acción urbana, focalizado en aquellos que duermen en la calle. Luego de varias noches observando detenidamente la llegada de una mujer que dormía en la entrada del garaje de la casa de los padres de Myriam, se empezó a gestar la necesidad de hacer algo con esa situación.
Este proyecto consistió en intercambiar con la gente en situación de calle, dos mantas nuevas a cambio de la vieja con la que se cubren. Fue gracias a este planteo horizontal entre pares que pudimos dar respuestas a muchos de nuestros cuestionamientos éticos con respecto a la realización de esta acción artística.
Los 33 intercambios se desarrollaron durante tres inviernos entre 2011 y 2013. "Nos sentamos y nos pusimos a coser frazadas incansablemente, dando lugar a una anatomía inventada, paisaje blando formado por incontables objetos relacionados entre sí como si fueran miembros de una familia que tienen tamaños distintos pero comparten el mismo no-lugar."
Texto curatorial
¿Qué sueñan las mujeres, los hombres, los niños que duermen en la calle? Buscar cada mañana y hallar las sobras con que subsistir un día más. Saber al despertar que en esta maleza legal no existen los derechos. Experimentar por años que nada mejora, todo va peor.
La humillación de no ser capaz de cambiar casi nada y de aferrarse al "casi" que conduce a otra espera. (Dice Berger)
¿Es una película para ellos? ¿Es una película para mí?
El arte hoy puesto en "Frazadas" nos enfrenta con su mirada particular. Actúa como medio fundamental para construir y atravesar esta innegable realidad contemporánea a fuerza de documentar este estado de emergencia no escuchado.
¿Cuál es el sentido político de esto?
Un cuerpo, varios cuerpos en torsión por el frío y la intemperie, cubiertos por un rectángulo (frazada), al caer la noche pienso y siento una mirada urgente, esto me lleva a las imágenes de Bacon. Mirando el cielo estrellado, el mismo que vemos todos, pide que tu camino sea largo.
¿Solidario, antagónico o indiferente? La decadencia de la mentira se filtra. Ya todas las tinieblas se han dormido.
— Sergio Bazán, Otoño 2018
Intercambios · 2011–2013
Frazadas en Centro Cultural Haroldo Conti · 2019
Video
3.2 — Colectivo Catarsis
Derivado del proyecto FRAZADAS (2008-2018), RESES se compone de una instalación textil penetrable y una proyección de video. Los sacos, cosidos artesanalmente, fueron confeccionados a partir de frazadas reutilizadas provenientes de ex fábricas textiles y de familias particulares.
Entrar en el bosque de reses promete una experiencia de rozamientos suaves. Algunos elementos procedentes del universo fabril aparecen arrojados con descuido sobre el piso, cuerpos maquinales desmembrados; son los restos que perviven de un pasado industrial próspero.
RESES nos enfrenta al desecho, a la ruina, a las vidas desperdiciadas que podrían encontrar su final anónimo en el matadero. Fábricas hundidas que expulsan los cuerpos al vacío. Los guiños al Matadero de E. Echeverría, y a las representaciones de los cuerpos-reses de la historia del arte, se actualizan sin piedad.
RESES nos arroja a un paisaje desolador de restos que nos rozan, y, en ese gesto, un poco también nos redime.
— Karina Maddonni, Curadora
Imágenes
Video
3.3 — Colectivo Catarsis
"Lo cierto es que si no fuera por el hambre, ya no sería capaz de seguir. Hay que acostumbrarse a sobrevivir sólo con lo indispensable."
— Paul Auster, La ciudad de las últimas cosas, 1987
Existencias expuestas, cuerpos desamparados, arrojados a una intemperie donde cielos protectores se urden a partir de restos. Materia residual que deviene suave y pesada, necesaria. Las frazadas se presentan ahora como lo que queda de otras vidas, mudas de pieles muertas, remanentes de la ruina industrial que aún podrían dar abrigo.
Lo aplastado, lo apilado, lo acumulado. Un paisaje de montículos. Esta topología del aplastamiento torna ilegibles las diferencias, anula las capas, iguala los estratos. Mediante un montaje austero, y con gesto minimalista, nos arroja frente a tres conformaciones textiles que componen un paisaje de horizontales ascendentes para concedernos un tiempo: el tiempo de contemplar la ruina.
Materiales: Frazadas recuperadas de una fábrica textil en proceso de cierre, cosidas a mano con hilo choricero de algodón. Medidas variables.
Imágenes
3.4 — Colectivo Catarsis · 2004
"…se retuerce de dolor mi corazón…"
— Jeremías 4:19b
Motivadas por el décimo aniversario del atentado a la sede de la AMIA, realizamos juntas la instalación "ceronuevecincuentaytres". La obra lleva por título la hora en la que estalló la bomba en el edificio de la AMIA.
Son 85 camisetas blancas pintadas y rasgadas del lado del corazón (kriah).
La camiseta es la prenda íntima que va pegada al cuerpo, al corazón.
La camiseta es blanca porque el color blanco es el color mortuorio para el judaísmo.
Las camisetas están pintadas para individualizarlas, no hay dos iguales.
Las camisetas están rasgadas del lado del corazón (k'riah). La k'riah simboliza el dolor de los que quedan, es símbolo de duelo que se hace rasgando las vestiduras de los deudos.
Se enlazaban los árboles, las remeras y las sogas.
Dos árboles gigantes sostenían una soga fina y resistente.
Por un momento dudé que tuviera fuerza para soportar el peso de los cuerpos.
Cuando colgaron la primera remera blanca, temblé.
Estaba sostenida con broches de madera y dejaba entrever la cabeza que no estaba, la rasgadura del corazón sangrante.
Valeria y Myriam fueron colgando las demás remeras hasta llenar la soga.
Los árboles, alrededor nuestro, se preparaban para sostener las siguientes remeras.
Se completó la primera soga. Diez remeras de distinto tamaño.
Diez cuerpos que no estaban.
Diez corazones con la sangre seca, y familiares y amigos llorando sus muertes.
El tercer árbol esperaba con los brazos abiertos.
Colgaron la segunda soga y muchas otras remeras blancas.
Última soga. Última remera. La más pequeña. La remera de un niño.
— Marcela Chaoul
Detalle
Recorrido: Plaza Lavalle, Galería Gieso, Bienal Textil WTA 2009, Palais de Glace, Colegio Tarbut, Museo de las Colonias Judías de Domínguez.
Imágenes
Plaza Lavalle, Palacio de Justicia de la Nación
Bienal Textil WTA 2019, Palais de Glace, Buenos Aires
Museo de las Colonias Judías, Galpón de Inmigrantes, Domínguez
Comunidad Lamroth Hakol
Colegio Tarbut
Alumnos del Colegio Tarbut
3.5 — Colectivo Catarsis · Colegio Tarbut